Edgardo «Pochi» Dalla Valle

Dígame Edgardo, ¿cuál es el verdadero nombre de este bar?
El nombre es “El Folklórico”, el Dr. Martínez (Dufour) me dijo que le ponga así, porque la palabra “Folklore” significa “popular” o sea del pueblo. Y luego los chicos del conjunto de Folklore, decidieron nombrar a su banda como el boliche, porque como era un boliche viejo, les pareció que sería un buen símbolo.
¿Cuánto hace que tiene abierto “el Folklórico “?
Y bueno, yo ya hace 66 años que estoy acá, desde los 3 años...cuando era como mi nieto. Mi papá ya lo había comprado a un tal Mario Vecchio, aquí también hubo carnicería, un tal Morones, y creo que también uno de los Cardini tuvo algún negocio (bar) aquí, aunque no sé cual de ellos.
¿Qué recuerda usted, como niño, de ese boliche que tenía su padre en aquella época? ¿qué cosas le llamaban la atención?
Y, la verdad es que yo siempre trabajé con mi padre acá, desde los 8 años: atendía las mesas y demás. Teníamos cancha de bochas, billares, etc. Pero con el tiempo se fue desdibujando todo eso y me he quedado con unas cuantas mesas para jugar a las cartas, nada más.
Me gusta más la definición de “boliche” porque es como uno lo conoce aquí en el pueblo. Este es un lugar donde siempre se dio la típica “reunión de amigos”...
Aquí han venido muchachos que luego fueron hombres, y luego sus hijos e incluso sus nietos; son prácticamente 3 generaciones las que han pasado por aquí.
¿Y que hacían en esas ruedas de amigos, por ejemplo, 30 años atrás?
Y... se jugaba al truco, a veces por tallarines, pollos caseros, y esas cosas; mi madre nos preparaba los tallarines y jugábamos, yo incluido porque también me enganchaba, comíamos y tomábamos...
Y abierto siempre hasta la madrugada ¿no?
Y abierto hasta que las velas ardan, como quien dice ¿no? (risas).
De Doña Elena también tenemos un grato recuerdo, siempre la veíamos trabajando a ella ¿no es así?
Ella fue una de las pioneras, nosotros también trabajábamos, pero el asunto de las comidas que era lo que más trabajo daba, lo manejaba ella...luego vino mi señora; pero eso también se fue desdibujando con el tiempo.
Cuando nosotros éramos pibes, había que quedarse en el pueblo, la juventud se tenía que quedar en el Pueblo, porque no había pavimento y no se podía ir a cualquier parte; ahora, en cambio, cualquier chico tiene un auto, y las barras ya se van para otros lugares, que para ellos –pienso- deben ser mejores...
Y de esas antiguas barras de amigos ¿a quienes recuerda en este momento?
Y... recuerdo, por ejemplo, aunque son un poco más jóvenes que yo, a quienes siempre nos juntábamos a jugar a las cartas: Carlitos Ferracuti, Conrado “Conri” Tonelli, Osvaldo Giolidori, Constante Capiglioni; con ellos nos juntábamos casi todas las noches; esto, hablando de cuando yo tenía casi 20 años.
Y barras hubo siempre, como barras de gente vasca, como su abuelo por ejemplo (Luis Ibarra).
¿Usted nota que ha cambiado mucho el trato con los jóvenes, con respecto al de hace 20 años atrás, o el trato que tiene la gente con usted?
Yo de los jóvenes no me puedo quejar... a mí me aprecian, y yo los quiero mucho. Incluso si alguna vuelta les puedo dar algún consejo, se los doy. Lo que pasa, es que antes éramos prácticamente todos de la misma edad. Con los chicos de ahora hay mucha diferencia de edad, y eso se nota; para mí ellos están en otra. Pero los chicos de Soldini no son malos, yo tengo una buena relación con ellos y me daría pena que cambiaran.
Ahora se juntan a ver los partidos en la televisión; antiguamente, ¿que hacían? ¿los escuchaban?
Sí, lo escuchábamos por radio, porque nosotros teníamos un radio acumulador, de esos que tenían un molinillo arriba que cargaba el acumulador. Lo escuchábamos todos aquí; a veces 30 o 40 personas, porque había solamente dos radios en Soldini, una acá y la otra de Hugo Fabani.
Cuando había un partido muy importante, un clásico -por ejemplo- o cuando jugaba la selección; salían a recolectar “2 horas extras” y “el alemán” (el encargado de la usina), ponía los motores en marcha esas 2 horas extra para que se escuchara el partido. Esto nos venía bien a nosotros porque teníamos gente más tiempo y, además, porque necesitábamos que funcionara la heladera para refrescar las bebidas.
Hábleme del billar, ¿era un juego popular?
Sí, se jugaba mucho, al billar, al casino y al 31; se jugaban partidas de hasta 8 personas.
¿Hacían campeonatos o algo por el estilo?
Sí, más que nada de casino, porque al billar era muy difícil. Es un juego que requiere de más habilidad, porque hay que hacer “carambola” (golpear a varias bolas con un solo tiro), y esto no es nada sencillo. Ahora se juega mucho al pool que es parecido, pero no es lo mismo. Además, yo no sé jugarlo, nunca lo hice...
Y dígame, en esas ruedas de amigos también se cantaba ¿no? Y usted algún que otro tango también cantaba.
Y todavía ahora canto (risas)
¿Se anima a cantar todavía?
Sí, pero nunca canté con acompañamiento musical, yo cantaba siempre a capella.
Siempre canto, incluso no hace mucho vinieron de la radio de Pérez y me pidieron que cantara una canción...
Entonces las ganas de cantar todavía están.
¡Sí, Como no! Siempre me gustó cantar, y me gusta que canten y que toquen; ya sea folklore, tango o lo que sea.
¿Vienen algunos aquí a cantar y a tocar?
Cada tanto viene alguien con una guitarra; y la verdad es que la pasamos bien y nos divertimos.
O sea que uno trabaja con placer y con ganas.
Y para mí esto no es lo que se dice “trabajo”, yo trabajé un tiempo en el escritorio, pero después vine y me quedé acá; y sigo quedándome... yo creo que este boliche me lo voy a “llevar puesto”, otra no me queda (risas).
Lo que pasa es que este es un lugar tradicional aquí en Soldini, uno de los pocos que han quedado.
Sí, tradicional para la gente más grande, los muchachos vinieron un tiempo, pero luego se alejaron; como dije antes ellos están en “otra”, van al cyber, a la confitería y bueno...así son las cosas.
Bueno, don Edgardo, vamos a ir finalizando ¿tiene algo más para agregar?
Y, la verdad que no, ya prácticamente les conté la historia de mi vida (sonríe emocionado); pero igual muchas gracias...
 
 


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