Postcosecha de trigo

Actualmente en nuestro país el 8% del valor de la producción de granos se pierde en la etapa de postcosecha. Esto se debe a pérdidas de calidad, fallas en el transporte, deficiencia de secado, insectos, hongos, etc. Si tenemos en cuenta los cinco principales cultivos, este porcentaje representaría una merma de 5.3 millones de toneladas.

Si este porcentaje lo trasladamos al cultivo del trigo, representaría aproximadamente 147 millones de dólares.

Esto nos muestra la importancia de una buena conservación de los granos durante la etapa de postcosecha.

Las exigencias de la demanda son cada vez mayores y la creciente necesidad de transformar los granos en alimentos elaborados, hacen que el requerimiento de calidad sea un objetivo inevitable.

En los últimos años, se observa que el proceso de almacenamiento de granos ha cambiado en nuestro país. El productor agropecuario, por diversas causas tomó la decisión de guardar el cereal producido en su propio campo. Esto lo llevó a desarrollar distintas estrategias de almacenamiento y de control de calidad de los granos.

La capacidad actual de almacenamiento a campo llega en nuestro país al 50 % de la producción nacional. Ante esta situación, se observa que ciertas normas que son fundamentales en el manejo de postcosecha en chacra son desconocidas o no se las aplica con regularidad para una mejor conservación de los granos.

Almacenamiento.

El deterioro de los granos es un proceso inevitable, pero si se puede postergar o demorar en el tiempo.

El principio de almacenamiento es guardar los granos secos, fríos y limpios. Cuando los granos se guardan sin alteraciones físicas y fisiológicas, mantienen todos los sistemas propios de autodefensa y se conservan mejor durante el almacenamiento. Un buen almacenamiento depende: en un 50 % de las características y condiciones como los granos entran al almacenamiento y el otro 50 %: de la tecnología de postcosecha en si misma.
Todo grano dañado, roto o alterado en su constitución física es propenso a un mayor riesgo de deterioro. El mismo problema se presenta cuando se guardan granos sucios, estas deficiencias favorecen el ataque de hongos, bacterias, insectos y ácaros.

Acondicionado: una prelimpieza es necesaria para disminuir la contaminación con materiales extraños y un adecuado secado, para eliminar el exceso de agua de los granos, estas son premisas fundamentales para una buena conservación de granos.

“En general, el objetivo del almacenamiento es el de mantener la calidad inicial de los granos, lograda en el campo, hasta su entrega”.

Aireación de los granos.

El principal objetivo es controlar la temperatura del granel. Los aspectos mas importantes a tener en cuenta para una correcta aireación son:

- Disponer de silos con ventiladores con un caudal específico de 2.5 a 9 m3 de aire/h/m3 de grano.
- Ingresar grano limpio para facilitar el pasaje de aire entre la masa de los granos.
- Utilizar termometría para detectar posibles aumentos de temperatura en el granel y controlarlos con aireación.
- Airear cuando la humedad relativa es menor al 75% o cuando se cuente con 5º C más de diferencia de temperatura entre el aire ambiente y el grano (aire más frío que el grano), independientemente de la HR del aire.

Durante la época de almacenaje del trigo la temperatura del grano puede llegar a los 30º C al momento de ponerlo en el silo. A esta temperatura el grano tiene mayor tasa respitaroria y más posibilidad de desarrollo de insectos y hongos patógenos, por esto la aireación es una alternativa para enfriar y uniformar la temperatura del grano del trigo.

Raúl Poiré


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